Cambiarlo todo para que nada cambie: los signos ortográficos

Oct 30, 2013 by

Cambiarlo todo para que nada cambie: los signos ortográficos

¿Cuántas veces nos hemos visto en una situación en la que hemos pensado “yo pondría aquí una coma, allá un punto y esto lo cambiaría por un punto y coma”? Seguro que miles de veces. Yo soy la primera que peca de equivocaciones en el uso ortotipográfico de nuestra lengua, pero lo que no comparto son los anglicismos ortotipográficos. En una traducción hay que cambiarlo todo para que nada cambie, es decir, muchas veces los traductores podemos caer en lo que explica Martínez de Sousa, los mimetismos ortográficos.

Las fechas son un verdadero y tremendo desbarajuste. En primer lugar, el orden en los números no es el mismo. En el mundo anglosajón sería 06/05/2013 para el 5 de junio peropara los hispanohablantes esta misma fecha  señalaría  el 6 de mayo. Sin embargo, esto no es aplicable a todos los hispanoparlantes, porque en algunos países escriben la fecha como nosotros pero con el orden anglosajón, quedando de esta manera: 05/06/2013, mayo 6 del 2013.

SINAIS~1[1]Otra cuestión de esta índole son las mayúsculas y minúsculas en los meses del año, los días de la semana, los gentilicios y los títulos de libros (a excepción de los nombres propios en los títulos que, por supuesto, van con mayúscula inicial). Un gran porcentaje de hispanohablantes los escribe en mayúsculas por influencia del inglés, al igual que las lenguas o las letras iniciales de todas las palabras de un título. En cuanto a los símbolos monetarios, también encontramos ejemplos influenciados como el anteposicionamiento típicamente inglés ($20), lo que en español quedaría pospuesto y con separación (20 $). Un problema de diferenciación más conocido en los números es el uso de la coma o el punto para los decimales. Lo que para un anglófono sería 9,347 para nosotros es 9.347. La diferencia es abismal.

Un uso de la coma muy extendido actualmente y que veo con frecuencia (incluso por supuestos expertos lingüistas) se da en los encabezamientos de las cartas o correos electrónicos:

Querido amigo,

estoy encantada…

(esto es un anglicismo puro y duro)

Lo correcto en español sería:

Querido amigo:

Estoy encantada…

El comienzo del primer párrafo debe ir en mayúscula y el encabezamiento seguido por dos puntos.

Cuando nos encontramos ante una cita, muchos hispanohablantes (incluida yo) siempre nos preguntamos: ¿utilizo comillas inglesas o latinas? Pero si tiene más de tres líneas, ¿cómo era eso? Y si es un pensamiento, ¿cómo escribo el enunciado explicativo? ¿Todo esto va en itálica? Y después de darle muchas vueltas a las distintas posibilidades, llegamos al punto en que lo metemos todo en una coctelera y que salga lo que sea. La solución es fácil: la entrada del Diccionario Panhispánico de Dudas sobre los diferentes usos de las comillas:

 

GRAFÍA INGLESA

GRAFÍA ESPAÑOLA

«Creo que la fiesta de Marcos se celebró ayer por la tarde», dijo Mateo. «Deberíamos llamarlo para disculparnos».

«Creo que la fiesta de Marcos se celebró ayer por la tarde ―dijo Mateo―. Deberíamos llamarlo para disculparnos».

El tema de las comillas para las citas es una verdadera locura desatada. Yo reconozco mi parte de culpa, porque en la mayoría de las ocasiones no utilizo las comillas españolas por pura desidia. No me gusta la tecnología y los teclados te dan toda la facilidad para que uses las inglesas, así que las uso aún sabiendo que no son las correspondientes, las latinas . No sé qué es peor, ¿usarlas, saber que las estoy usando mal y seguir haciéndolo o no saberlo? Lo mío es más grave (aunque ahora la RAE acepta las inglesas, ya que como sabemos, el uso modifica el lenguaje). Pero el colmo es cuando encuentro un diálogo en el que se usan las comillas en vez de las rayas (que no guiones) para las intervenciones y aclaraciones del autor. La muerte a pellizcos:

 —Hola, Ana.—dijo Pedro.

«Hola, Ana», dijo Pedro.

Aún encontramos muchos traductores, lingüistas e hispanohablantes que no le dan importancia a los signos ortográficos, pero un signo puedo cambiar mucho el mensaje. ¿Pensáis que hay que cambiarlo todo para que todo cambie? ¿O por el contrario creéis que esto es una afirmación desmesurada?

Espero vuestras opiniones J

Licenciada en Traducción e Interpretación de inglés y francés y en Humanidades con el itinerario de ELE. Me interesa la enseñanza de español, la traducción audiovisual, la historia del arte y la literatura. Amor por los animales y lo verde.

Facebook Twitter LinkedIn Google+ Skype 

Related Posts

Tags

Share This

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: