El traductor y la historia: los conflictos internacionales actuales

Nov 4, 2013 by

El traductor y la historia: los conflictos internacionales actuales

En nuestras anteriores entradas hemos intentado hablar con breves pinceladas sobre la historia de los traductores, pasando por la Edad Media y haciendo hincapié en cómo se convirtieron en un recurso importante en las primeras guerras a nivel internacional de la historia. En esta entrada, sin embargo, intentaremos hablar sobre la profesión en un campo muy específico como es el de los conflictos internacionales actuales. Como todos sabemos, hay traductores e intérpretes que trabajan en el campo en contacto directo con el ejército, los civiles y lo más importante, los riesgos y peligros que esta situación conlleva. Supongo que muchos de nosotros no nos hacemos una idea sobre las condiciones en las que trabajan, pero es asombroso cómo la mayoría de las veces son indistinguibles de un soldado raso y también, la mayoría de las veces, trabajan codo con codo con los mismos. 

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Un intérprete iraquí armado de patrulla con las tropas americanas en Bagdad, Irak (Abril de 2005).

La situación de estos profesionales del campo sigue siendo un tema de actualidad que crea discusiones bastante acaloradas, sobre todo en lo que se refiere a la defensa de su situación laboral. En los conflictos actuales, su figura se ha convertido en un recurso contratado por distintas organizaciones internacionales y que ejerce de mecanismo mediador y de contención en muchas situaciones. Por tanto, debemos tener en cuenta que ya no se trata de una persona que sepa de idiomas como pasaba anteriormente, sino que son profesionales y expertos en las situaciones políticas de las partes contendientes además de expertos lingüistas. Esto significa que, con los años, el papel del traductor y del intérprete ha ido adquiriendo un peso a nivel internacional que ha llevado a la necesidad de ciertos planes de riesgo, seguros y demás necesidades que deberían estar presentes en los contratos de estos trabajadores.

Podríamos pensar que al tratarse de un profesional como cualquier otro, el traductor o el intérprete tiene unas condiciones de trabajo que le aseguran un espacio laboral más o menos seguro para su integridad física. Sin embargo, lo más preocupante no son estos riesgos, sino que parece existir una ausencia en el reconocimiento de los mismos por parte de la comunidad internacional, de las agencias y organizaciones que contratan a los traductores e intérpretes. Además, parece ser que como sucede con otros muchos ámbitos profesionales, la mayoría de las agencias y organizaciones están llevando a cabo prácticas inusuales y contratan a no profesionales para realizar estos trabajos en condiciones peligrosas que la mayoría de las veces suponen los mismos riesgos que los que sufriría un profesional, con la única diferencia de que estos trabajadores no tienen derecho a reclamar un contrato y unas condiciones de trabajo dignas. Todo esto está relacionado con el hecho de que la profesión no está internacionalmente reconocida como necesaria en estos tipos de conflictos. Para que toda esta situación precaria cambiase sería necesario en primer lugar definir los términos de la actuación y el papel de estos profesionales en los conflictos internacionales, seguido de un reconocimiento de su labor y de su independencia profesional, lo cual llevaría al objetivo más importante, la protección de su integridad física como profesional reconocido que actúa en este tipo de situaciones.

Es por ello que hasta que no se lleve a cabo este plan de acción parece que los traductores e intérpretes seguirán trabajando en situaciones bastante precarias y que muchas veces llevan a problemas como el de los intérpretes en Afganistán, que como sabemos viven bajo la amenaza constante de ser asesinados por el régimen talibán.

Así, vemos que la situación actual de los intérpretes que trabajan en el campo bélico no está totalmente reconocida y hay una falta de regulación de las condiciones de trabajo bastante graves. Sin embargo, hay muchas asociaciones que están intentando cambiar la situación como ocurre con AIIC (http://aiic.net/), que además de dedicarse a otros asuntos, a día de hoy es la única asociación a nivel mundial que intenta promover que la traducción y la interpretación se conviertan en unas profesiones reconocidas y que, por tanto, se respeten sus derechos y sus condiciones de trabajo.

Espero que esta entrada no haya desanimado a todos aquellos que tienen interés en trabajar en este tipo de conflictos, pero que sí os haya ayudado a ver que nuestra profesión, como muchas otras, es una profesión de riesgo en determinadas situaciones y que necesita un reconocimiento internacional que parece que todavía está por llegar. ¿Qué os parece esta situación? ¿Creéis que será posible que cambie a corto plazo? El debate está abierto así que animaos y participad.

Natalia Martínez

Licenciada en Traducción e Interpretación & Humanidades. Inglés y francés. Me atraen la localización, la traducción audiovisual y literaria y las relaciones internacionales. Tengo una capacidad especial para hacerme fan de todo en dos segundos y eso muchas veces es un problema. Engullir libros es mi droga diaria.

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