¡ACCIO DICCIONARIO! El diccionario americano

Oct 24, 2013 by

¡ACCIO DICCIONARIO! El diccionario americano

En nuestras entradas anteriores hemos hablado del origen del diccionario en general y del inglés en particular. Por tanto, hoy vamos a hablar del diccionario americano. Si os extraña que existieran diccionarios americanos distintos a los ingleses, no os asustéis. Hablaban la misma lengua, por supuesto, pero era imposible (IMPOSIBLE) que los americanos utilizasen el diccionario de Su Majestad The Queen después de 1783, fecha de la Independencia de Estados Unidos. Desde ese momento el espíritu “we are not like you” se hizo patente en muchos ámbitos y el diccionario no iba a ser menos.

Por supuesto, bromas aparte, debemos tener en cuenta que las colonias americanas y posteriormente Estados Unidos, comenzaron a hacer un uso del inglés distinto al de los británicos. Esto quiere decir que además de encontrarse en un entorno diferente, también estaban en contacto con otras culturas como la nativa americana, por lo que el inglés americano pronto se separaría un tanto del inglés británico. Así, se fue haciendo necesario compilar esas diferencias en un diccionario propio. En 1800 se publicó el primer diccionario con palabras de uso americano, titulado The Columbian Dictionary, creado por Caleb Alexander. Aunque no se considera este diccionario como el padre de los diccionarios americanos, fue bastante importante porque ya incluía palabras como cent, dime, dollar, elector, congress, congressional, lengthy, minute-man, Presidential o Yanky.

Portrait_of_Noah_WebsterSin embargo, el creador del diccionario americano por excelencia fue Noah Webster, quien se basó en la creencia de que los americanos necesitaban un diccionario propio que no fuese el de Johnson puesto que, como ya hemos dicho, llevaban doscientos años viviendo en otra tierra y, por tanto, habían inventado otras palabras de acuerdo con la nueva situación. En 1806 se publicaría A Compendious Dictionary of the English Language y este sería el primer diccionario americano como tal, que contenía los principios básicos sobre cómo los americanos hablaban inglés. Casi 5000 palabras incluidas en este diccionario eran nuevas y no aparecían en el diccionario inglés, casi todas ellas de origen nativo americano. Entre ellas podemos destacar Squash, skunk, raccoon, hickory, caucus, presidency, congressional, applesauce y bullfrog. De este modo es fácil comprender que era necesario un nombre para aquel árbol que no existía en Inglaterra llamado “hickory” en inglés, “nogal americano” en español.

Webster es además el responsable de las diferencias entre “honour” y “favour”, en inglés británico, y “honor” y “favor”, en inglés americano. También eliminó la letra “l” en palabras como “traveller”, “labelled” y “farewell” que pasaron a ser “traveler”, “labeled” y “farewel”. Introdujo muchas otras propuestas ortográficas pero la mayoría de ellas no fueron adoptadas por los hablantes que, como ya sabéis, son los que modifican la norma. La versión final del diccionario de Webster fue publicada en 1828 y se tituló An American Dictionary of the English Language. 

Handwritten_drafts_of_dictionary_entries_Noah_Webster

Borrador del diccionario de Webster.

Sé de sobra cuál es la pregunta que ronda por vuestras cabezas pensantes después de leer esto: ¿esto tiene que ver con el diccionario Merriam-Webster? Por supuesto que sí; no sé ni cómo os planteáis la pregunta. Originalmente conocidos como G & C Merriam Company, esta editorial se dedicaba a publicar libros, sobre todo diccionarios y,  por supuesto, estaba formada por los descendientes de nuestro Noah Webster.

En 1996, Merriam-Webster lanzó su primera página web, en la que se podían consultar su diccionario online y su tesauro propios. Sus dos diccionarios más conocidos y utilizados son Webster’s Third New International Dictionary, uno de los diccionarios más completos de inglés americano y que por supuesto, tiene aplicaciones para todos los dispositivos imaginables, y el Merriam-Webster’s Collegiate Dictionary, el diccionario más utilizado en las universidades americanas.

Natalia Martínez

Licenciada en Traducción e Interpretación & Humanidades. Inglés y francés. Me atraen la localización, la traducción audiovisual y literaria y las relaciones internacionales. Tengo una capacidad especial para hacerme fan de todo en dos segundos y eso muchas veces es un problema. Engullir libros es mi droga diaria.

LinkedIn 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: